LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

sábado, 3 de septiembre de 2016

EUROPA ACABA EN LOS PIRINEOS. ÁFRICA EMPIEZA EN LOS PIRINEOS.

Europa acaba en los Pirineos o lo que es lo mismo, África empieza en los Pirineos. Eso se ha dicho siempre de la península ibérica (salvo el pequeño enclave de Gibraltar). Tanto interés y empecinamiento tenemos en asemejarnos nuestros hermanos africanos, que no sé que pinta la valla de Melilla porque, al fin y al cabo, ¿qué separa? Una de las características casi universales de los países africanos (por no hablar de los de Oriente Medio et ultra) es su imposibilidad genética de organizarse en una democracia a la europea. Cuando los Estados Unidos con su acreditado paletismo político - del otro ni hablemos - decidieron que por obscuros intereses convenía deshacer a las naciones de Oriente Medio, les implantaron una democracia a la occidental, sease a la europea: las consecuencias las conocemos todos. Con menos cobertura mediática - como se dice cursilmente - en África ha ido pasando igual, sólo que en una fase anterior de la que las generaciones actuales no tienen ni idea. Ahora ya no queda ninguna duda, si es que la hubo, de nuestra pertenencia a esos países tercermundistas.


En aquellos países la democracia no funciona por una sencilla razón: no está en sus tradiciones. Como no está en la tradición rusa ni en la española. Se ha visto con creces que Europa va desde la frontera de Polonia con Bielorrusia hasta la cordillera pirenaica. Más allá hacia hacia el este, Bielorrusia y Rusia siguen siendo una dictadura como antaño. Lukashenko, presidente vitalicio de Bielorrusia, sigue en el poder desde la desaparición de la URSS con el mismo régimen político comunista de antaño. Rusia es cualquier cosa menos una democracia: no hay tradición democrática. Primero la autocracia zarista, luego la férrea dictadura del proletariado, en los años ochenta el desastre de las políticas de Gorbachov y Yeltsin - a quienes nadie había elegido por supuesto - hasta la llegado de un nuevo zar: el incombustible Putin, antiguo jefe del KGB. Y hasta ahora.


Hacia el oeste España, si es que aún existe, tampoco tiene tradición democrática alguna; cítenme algún periodo histórico en que haya habido tal. Partiendo del periodo anterior a la reconquista  y si se quiere hasta el de provincia romana por un lado y del califato de Córdoba por otro hasta los Reyes Católicos, nada de nada (pero no pequemos de injustos; de la época de las taifas si hemos conservado la tradición, eso es cierto). Desde aquellos tiempos hasta la formación de España como Estado con la dinastía Borbón, ni asomo de democracia. La dinastía napoleónica duró cinco años en teoría y casi ninguno en la práctica como sabemos, y no fue un intento de democracia precisamente.  Luego vino el modélico siglo XIX, marcado por los intentos revolucionarios, los pronunciamientos (con "guerrilla" o "guerrillero" ha pasado al acervo de varios idiomas), guerras carlistas - modelo de savoir faire: no se hacían prisioneros y hasta el gobierno británico intervino para rogar a cristinos y carlistas que no fueran tan bestias, por decirlo suavemente; baste como ejemplo el fusilamiento por los cristinos de la madre del general carlista Cabrera.

Tras un intento a la desesperada de mantener la monarquía en España - expulsada la madre del futuro Alfonso XII, Doña Isabel - se le ofreció la corona a Don Amadeo de Saboya (1871 - 1873) que a los pocos meses huyó de España como alma que lleva el diablo. Y qué remedio, se instituyó la I república que tuvo cinco presidentes: tres civiles  y dos militares en los dos años que duró (1873-1874) hasta el pronunciamiento del general Martínez Campos para colocar en el trono al hijo de Isabel II, el ya nombrado Alfonso XII. Nadie crea que estos periodos de tiempo hubo un atisbo de democracia: si se hacían elecciones,algo bastante extraordinario, los votos eran comprados a duro o impuestos velis nolis por el cacique local; teniendo en cuenta que el voto secreto era peligrosísimo, todos sabían a quien votar, aunque la inmensa mayoría de los españolitos no sabían leer, ni  falta que les hacía.

Los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII no fueron muy diferentes. Había elecciones, desde luego, pero siempre con la limpieza que ya he expuesto. Y fue a raíz de una de estas elecciones cuando la cosa se torció. En las municipales de abril de 1931 la situación dio un vuelco; el caciquismo triunfó de nuevo en la España rural, pero no en las ciudades, donde los partidos republicanos obtuvieron una amplia mayoría. Se proclamó la II república. No voy  a hablar sobre este periodo porque las espadas siguen en alto, pero su duración fue corta (1931 - 1936). Lo que sucedió después lo conocemos todos: la democracia "orgánica"...

Ahora sí, tenemos democracia parlamentaria; todo ha cambiado desde luego, pero para que todo siguiera igual. Hemos sacado otro adjetivo definidor de la democracia a la española: "partitocracía". Ya lo hemos visto este último año. Se han efectuado dos elecciones ¿y qué? Se celebrara otra. ¿Y qué? Como sempiternamente en España, todo sigue dependiendo de los caciques. Nada ha cambiado.

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