LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

miércoles, 8 de julio de 2015

LOS TRESCIENTOS HÉROES HOMOSEXUALES

El tema de la homosexualidad sigue siendo un problema. Hoy día, salvo excepciones, los que tienen una inclinación un otra pueden vivir tranquilamente dedicándose a sus asuntos sin que a nadie le preocupe lo más mínimo; hasta la Iglesia Católica, con su proverbial diplomacia (no en vano tiene una experiencia de 2000 años) mantiene una postura teológicamente ortodoxa pero se desentiende de ella cuando se trata de los casos reales. Naturalmente que esta postura civilizada no es corriente en todo el mundo; en Europa podríamos decir que sí, salvo en Rusia: pero a los rusos ya los conocemos. En época soviética iban detrás de los curas con bayonetas y consideraban a los homosexuales unos degenerados; ahora van detrás de los curas con cirios e iconos y consideran a los homosexuales como degenerados. En eso sí coinciden con la iglesia ortodoxa. Y es que Rusia, al fin y al cabo sigue siendo un estado teocrático.


Toda persona culta sabe que la antigua Grecia la homosexualidad era algo corriente. Se ha escrito sobre esto citando los ejemplos de Sócrates, Alcíbiades. Platón y varios otros sabios de la antigüedad que han devenido inmortales. Pero hay un caso muy curioso que cita Indro Montanelli en su excelente Historia de los griegos que no me resisto a copiar tal cual.

En el s. IV a. Cr. la ciudad griega de Tebas mantenía una guerra contra la poderosa Esparta. Se nombró generalísimo a Epaminondas, homosexual y lo que llamaríamos hoy objetor de conciencia, lo que no ha impedido que pase a la historia como gran militar. En su enfrentamiento decisivo contaba con seis mil hombres frente a diez mil espartanos. Demos la palabra a hora a Montanelli:

“ Con meticulosidad, el jovencísimo general [Epaminondas] hizo un cuidadoso estudio de la estrategia ya la táctica espartanas, que consistían siempre en un ataque frontal para hundir las líneas enemigas por el centro. Él no tenía más que seis mil hombres que oponer a los diez mil espartanos… Epaminondas alineo su pequeño ejército en la llanura de Leucra. Pero, a diferencia del enemigo, desguarneció el centro para reforzar las alas, especialmente la derecha, donde elemento de choque estaba formado por un sacro pelotón de trescientos hombres, homosexuales como él, a parejas, cada uno comprometido bajo juramento a permanecer hasta la muerte al lado del que era su compañero, y no solamente en el campo de batalla.

Esta singular sección tuvo, con su encarnizamiento, una importancia decisiva en el resultado de la batalla. Los espartanos, avezados en forzar sobre el centro, no estaban en absoluto preparados para contener un ataque de flanco. Sus alas fueron desbaratadas, Y toda Grecia se quedó sin aliento al oír que su ejército, imbatible hasta entonces, había sido deshecho  por un enemigo cuyos efectivos eran poco menos que la mitad de los espartanos, y que hasta entonces no había gozado de crédito alguno”.

En la historia este batallón de homosexuales los reconoce como los “Trescientos  de Leucra”, si bien suprimiendo el adjetivo que los hizo héroes.

Estos soldados eran hombres ,homosexuales, que los tenían cuadrados.

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