LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

lunes, 1 de diciembre de 2014

TABAQUISMO VS. ALCOHOLISMO. LA HIPOCRESÍA DE LA POLÍTICA SANITARIA ESPAÑOLA

DEL ANATEMA A LOS FUMADORES AL LIMBO DE LOS BEBEDORES

Los ataques de la administración pública contra el consumo de tabaco, campaña tras campaña, han logrado que el personal se convenza de su malignidad y con ello se ha conseguido un efecto bola de nieve. Santo y bueno. El tabaco – su consumo exactamente – es malo para la salud, quien lo duda. Pero hay otro producto que es más maligno, hasta diría demoniaco, no sólo para la salud de una persona sino para las estructuras sociales que le envuelven, y que destruye tanto al bebedor como a esas estructuras, sea trabajo, familia u otras: el alcohol. Los fumadores son una casta – hay que aprovechar los sustantivos de moda – a la que se mira como unos degenerados; no hay que sino acercarse al estanco de unos grandes almacenes que abren los días festivos para ver una cola de personas con la mirada baja, avergonzados de estar allí, ocultándose como pueden de las miradas aviesas de los otros clientes libres de ese nefando pecado – como el fariseo de la parábola evangélica – pensando “¡degenerados!”. Véanse, en cambio, los clientes de establecimientos de venta de derivados del alcohol cuando está a punto de dar las diez de la noche: las prisas contrarreloj para pasar por caja antes de que se cierre la ventanilla en tus narices – como antaño en las administraciones públicas -  son dignas de mejor causa. Pero todo el mundo los ve con simpatía. Eso sin contar las pandilla de mozalbetes que, al ser uno de ellos mayor de edad legal, se llevan impunemente carros de bebidas alcohólicas de los supermercados  para el botellón semanal. Pobrecitos ellos.

La santa administración (santa porque está formada por políticos angelicales) ¿Hace alguna campaña para reducir el consumo del alcohol? Quizá. Es un negocio floreciente que mueve muchos más millones que el tabaco y así, el que se queja contra el consumo de alcohol  es, como se diría en los USA, un antipatriota.

A cuento vienen estas medita bajas de un artículo que he leído en la web Psiquiatria.com que paso a reproducir aquí. De todas formas, el que quiera verlo in situ está en http://www.psiquiatria.com/adicciones/menos-del-10-de-alcoholicos-reciben-tratamiento-en-espana/.

24 noviembre, 2014

Menos del 10% de alcohólicos reciben tratamiento en España

    MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS)

    Menos del 10 por ciento de los afectados por dependencia alcohólica reciben tratamiento en España, de ellos un 70% presentan reducción del número de días de consumo  y una mejoría de la salud percibida a los 6 meses, aunque las recaídas son frecuentes, según han destaco en el marco del Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

    El alcohol es la droga más consumida en España y es, de entre todas, sobre la que se tiene menos percepción de riesgo sobre la salud. Así, la última Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y Drogas en España (EDADES 20111-2012) indica que el 62 por ciento de la población había consumido alcohol en los últimos 30 días y que el 42% de los hombres y el 23% de las mujeres entre 15 y 34 años se habían emborrachado en el último año.

    “Es especialmente preocupante el patrón de consumo de grandes cantidades de alcohol en periodos cortos de tiempo entre los adolescentes, tanto en hombres (23%) como en mujeres (20%)”, el doctor Rafael Monte Secades, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Lucus Augusti de Lugo y ponente en el Congreso.

    “Además el inicio del consumo de alcohol durante la adolescencia, que en España se sitúa en los 16 años, se asocia a un mayor riesgo de sufrir sus consecuencias negativas sobre la salud en la vida adulta, incluyendo la dependencia del alcohol”, añade.

    El consumo de riesgo de alcohol y, por tanto, la dependencia alcohólica, se asocian al riesgo de desarrollar múltiples enfermedades, entre ellas hepáticas (cirrosis), cardiacas (miocardiopatía), mentales (depresión, demencia) o diversos cánceres (hígado, boca, esófago). Por otra parte, constituye un factor bien conocido determinante de violencia familiar y de género, accidentes laborales y de circulación.

    Cuando el consumo de alcohol adquiere la máxima prioridad para el individuo, por encima de otros comportamientos, se habla de dependencia alcohólica. “Esta condición requiere una valoración médica para su diagnóstico y es difícil de recoger en las encuestas sobre consumo de drogas, por lo que no existen datos recientes fiables sobre su prevalencia en España”, señala.

    SÍNDROME DE ABSTINENCIA ALCOHÓLICA

    El síndrome de abstinencia alcohólica consiste en la expresión clínica de la interrupción brusca de la ingesta de alcohol en una persona con dependencia del mismo, puede producirse de forma involuntaria debido a enfermedades o lesiones, intencionada tras una abstinencia voluntaria forzada, o durante el curso de una desintoxicación programada.

    La abstinencia se manifiesta tras 6-24 horas sin beber en forma de temblor, sudoración e inquietud. Algunos enfermos presentarán alucinaciones y/o crisis epilépticas. Y alrededor de un 5-10% evolucionará hacia delirium tremens, con alucinaciones, confusión y agitación graves.

    Su abordaje y tratamiento se realiza habitualmente en el entorno hospitalario. Los objetivos generales de tratamiento son controlar los síntomas, prevenir las crisis epilépticas y evitar la progresión a delirium tremens. Por otra parte, es necesario valorar y corregir en su caso las necesidades de aporte de líquidos durante el episodio, así como las alteraciones analíticas o vitamínicas que pueden complicar su evolución.

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