LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

miércoles, 30 de enero de 2013

ENTREVISTA CON MERCEDES AROZ IBÁÑEZ


Diputada socialista por Barcelona

Nacida en Zaragoza hace 63 años, divorciada, madre de dos hijos, licenciada en Económicas, diputada en el Congreso en cuatro legislaturas, actualmente es Senadora por Barcelona (la más votada de España) por el PSC. Ha anunciado que abandona la política por su conversión al cristianismo.

«Encontrarse con el cristianismo es una revolución»

Cristina López Schlichting

Está claro que en su caso el acontecimiento cristiano ha tocado tan de lleno su vida que la va a cambiar de arriba a abajo.

Es evidente. No se puede entender de otra manera. Como ha explicado muy bien el Papa Benedicto XVI, el cristianismo lo definen tres palabras: fe, doctrina y vida. La fe y la doctrina llevan a una vida consecuente, y ese es mi caso.
Tener que enfrentarme a leyes que vulneraban principios muy profundos, me obligó a tomar conciencia y a afianzar mi propio compromiso

¿Cómo se ha producido su acercamiento al cristianismo?

Los cambios espirituales no pueden ser expresados tan claramente como los cambios materiales. Solamente hay una persona en la historia que tuvo una conversión súbita, san Pablo de Tarso. Los demás mortales hacemos procesos y llevamos a cabo unas transformaciones paulatinamente.
        Pero sí puedo decir que hay un punto de arranque, una reflexión inicial, que viene de la mano de Juan Pablo II, de aquel magno acontecimiento en Roma de la Jornada Mundial de la Juventud del año 2000, con aquella afluencia de dos millones de personas. En España no hubo una gran reflexión sobre esto, más allá de la información y de la evaluación que pudo haber. Pero en la izquierda italiana hubo un debate muy vivo y una reflexión profunda sobre el significado de todo aquello, que contrastaba enormemente con la falta de convocatoria, con el silencio, con el no tener nada que decir desde la izquierda a la juventud.
Y esa reflexión que ellos hicieron y a la que pude acceder fue también para mí una reflexión personal. Empecé ahí y mire dónde estoy.

¿En qué medida ha comprendido usted que esto es relevante para su vida? ¿Por qué el cristianismo es importante?

Yo creo que para los que hemos vivido con una ideología que prescinde de Dios, que tiene una concepción materialista del ser humano, en la que la vida tiene un final y no tiene una trascendencia ni un futuro eterno, encontrarse con el cristianismo, pero no como doctrina o normas, es una revolución. Porque el cristianismo, a diferencia de otras religiones, es un encuentro real con Cristo vivo, y de ahí viene todo lo demás.
Esto es como una revolución interior, un cambio drástico de vida, un cambio de valores. Esa revolución también puede ser dolorosa, y lo es. Pero vale la pena hacer ese proceso.
¿Qué aporta el cristianismo frente a todo este mundo sin valores? En primer lugar, comprender la verdadera dimensión de uno mismo como ser humano, un sentido de la vida, un sentido de la muerte, el sentido del dolor, la importancia de vivir, una nueva relación con las personas y una vida muy plena y muy feliz.

Habla usted de la importancia de vivir en un mundo en el que la vida ya no vale absolutamente nada. Parece que esta toma de conciencia con relación a la dignidad de su vida le ha puesto en problemas con su propio partido, al menos un problema personal. ¿Qué le ha ocurrido, porque su militancia en el PSOE es muy larga?

Sí. Me ha supuesto evidentemente un conflicto cuando llegaron estas leyes al Senado y yo estaba todavía en un proceso, afianzando mi conversión y mi compromiso.
Precisamente, tener que enfrentarme a estas leyes que vulneraban principios muy profundos (en el caso de las leyes que permiten la investigación con embriones y la clonación, la ley de reproducción asistida y la de investigación biomédica), me obligó a tomar conciencia rápidamente de todo lo que significaba esto, y me llevó también a afianzar mi propio compromiso y al rechazo a estas leyes que venían a vulnerar la dignidad humana, el derecho a la vida.
Y en el tema del matrimonio homosexual, evidentemente se trataba de una ley que iba contra una institución anterior al derecho, derivada de la ley natural, una realidad social además de gran trascendencia para la sociedad. Estas leyes de alguna manera me afianzaron en mi proceso de conversión y en mi compromiso, y al mismo tiempo me supusieron una discrepancia ideológica muy profunda con mi partido que hasta ese momento no se había manifestado claramente. De esta discrepancia nació la convicción de que a partir de ese momento teníamos caminos separados.

¿Usted piensa que el Partido Socialista ha evolucionado en una dirección que impide a los cristianos una identificación con el mismo?

Yo creo que los cristianos deben reflexionar sobre esto, porque muchos no son conscientes de lo que está sucediendo. Estas leyes ya se están aplicando, ya se han aprobado y se incorporan al ordenamiento jurídico.
El socialismo tiene aspectos positivos, tiene unos puntos de contacto con el cristianismo (en relación con la doctrina social de la Iglesia y con una orientación del socialismo que va hacia los más desfavorecidos), pero cuando el socialismo recupera valores que hacen referencia a la concepción materialista de la persona lógicamente se produce una incompatibilidad con la fe y con la dimensión religiosa de la persona. Creo que los votantes que se consideran católicos deben reflexionar lo que significa en estos momentos votar al Partido Socialista.

¿Qué va a hacer usted laboralmente a partir de ahora?

Ahora todavía no lo he considerado. Soy economista, y por ahí proyectaré mi actividad laboral. Pero más allá de eso, tengo un gran deseo de colaborar con la Iglesia en su misión, en su labor en la sociedad.

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