LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

jueves, 22 de noviembre de 2012

3 DÍAS DE GAZA (PALESTINA)


20/11/2012
Situación desesperada en Gaza: aniquilados nueve mujeres y niños de una misma familia
Los ataques aéreos de Israel se cobran 86 vidas palestinas por tres israelíes, según Caritas Jerusalén
Por N.S.M.
JERUSALÉN, martes 20 noviembre 2012 (ZENIT.org).- Caritas Jerusalén afirmó que actualmente es demasiado peligrosa una plena actuación en la Franja de Gaza. La violencia ha experimentado una escalada tras el reciente asesinato por parte de Israel del líder militante de Hamas. Una familia de nueve personas, sólo mujeres y niños, fueron asesinados por la aviación israelí. También los cuatro hijos de un líder de Hamas que no estaba en su domicilio, según la agencia humanitaria de la Iglesia católica en Jerusalén.
Las actuaciones normales de Caritas Jerusalén en Gaza incluyen una clínica y centro de salud móvil, así como otras acciones sanitarias que incluyen tratamiento de enfermedades crónicas y orientación psicosocial para niños con extremidades protésicas (como resultado del conflicto de septiembre de 2008) y sus madres.
La clínica móvil de Caritas Jerusalén estaba trabajando cuando se inició el conflicto, pero se detuvo hace algunos días cuando empeoró la situación. El centro médico de Caritas no puede tampoco trabajar a pleno rendimiento debido a la escalada de los bombardeos y la situación de riesgo para la vida de los integrantes del equipo médico. Un miembro del equipo médico vió caer su casa bajo las bombas a penas la abandonaba.
Los heridos siguen aumentando en Gaza e Israel. Según la Organización Mundial de la Salud hay grave escasez de equipos médicos para afrontar el creciente número de heridos y el hacinamiento en los hospitales.
Caritas esta actualmente comprando todos artículos que puede a las compañías farmacéuticas en Gaza para proporcionarlos a los médicos.
A pesar del cierre temporal de sus actuaciones sanitarias, Caritas Jerusalén sigue sirviendo a la población de Gaza. Cuenta con dos coordinadores en Gaza y un proyecto coordinador en Jerusalén que están valorando las necesidades de la población y permanecen en constante contacto con los hospitales.
La gran demanda actualmente es agua y material médico. Se necesitan también leche especial y pañales para bebés. Además, protectores plásticos para las ventanas durante los bombardeos.
Caritas Jerusalén espera poder reanudar a pleno rendimiento sus operaciones apenas sea posible. Junto a los alimentos y agua, proyecta proporcionar paquetes de ayuda a 180 agentes comunitarios que han sido entrenados en primeros auxilios en emergencias, de manera que puedan ayudar a los heridos.
Pero una respuesta a la emergencia en Gaza solo será posible cuando cesen las graves hostilidades y la frontera se reabra. En la eventualidad de una invasión terrestre, la reanudación podría ser cuestión de varias semanas.
“Lo que podemos hacer ahora es rezar, y también condenar la violencia porque esta no traerá una solución al conflicto israelí - palestino”, dijo el obispo William Shomali, obispo auxiliar de Jerusalén.
Ante la situación, Caritas hizo público un comunicado este 19 de noviembre con el título “La crisis humanitaria sigue en Gaza”, en el que afirma que el 14 de noviembre “un ataque aéreo de Israel impactó en el automóvil del líder de Hamas en Gaza, el más antiguo oficial de este grupo en ser asesinado por los israelíes desde su invasión de Gaza hace cuatro años. Las Fuerzas Aéreas de Israel tras el asesinato de Jabari siguen sus asesinatos con una serie de incursiones aéreas teniendo por objetivo arsenales de Hamas, cohetes de largo alcance y campos de entrenamiento. Hamas respondió incrementando el número lanzamientos de cohetes fuera de Gaza, y ampliando sus objetivos a Tel Aviv y otras de las mayores ciudades de Israel”.
El domingo fue el día más mortal en este conflicto, sigue el comunicado, “jornada en la que las incursiones israelíes mataron a 29 personas, incluyendo al menos a cinco mujeres y nueve niños, llegando al culmen de muertes en cinco días: 86 palestinos por tres israelíes. Según estadísticas del IDF, Israel disparó contra 1.350 objetivos en Gaza desde el inicio de la actual ofensiva. El 14 de noviembre, al menos 660 palestinos habían sido heridos”.
También el domingo, añade Caritas, “nueve miembros de una familia murieron, todos mujeres y niños junto a dos vecinos que pasaban por allí, en un disparo contra la casa de un hombre de Hamas, Mohamed Dallu, que no estaba en casa en el momento del ataque. Sus cuatro hijos fueron muertos”.
Las acciones de las fuerzas aéreas israelíes han sido alternativamente llamadas “Operación Columna de Nube” [en alusión a la columna de nube o de fuego que guiaba al pueblo de Israel en el Éxodo] u “Operación Columna de Defensa”. “Estos han sido los más intensos ataques sobre Gaza desde la guerra 'Operación Plomo Fundido, en 200809, que acabó con 1.400 víctimas mortales palestinas por 14 vidas israelíes. Israel ha llamado a 75.000 reservistas y hay movimientos de armas y equipamiento militar que se dirigen hacia Gaza”.

20/11/2012
‘‘¡Dejad a Gaza vivir en paz!''
Escribe el párroco de rito latino en la Franja Jorge Hernández, IVE
GAZA, martes 20 noviembre 2012 (ZENIT.org).- Nuevo mensaje angustiado de la única parroquia de rito latino que hay en la Franja de Gaza. El padre Jorge Hernández, del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), escribe sobre la vida de la gente allí, y de los católicos, un pequeño rebajo de doscientas personas. Aunque no se hacen distingos a la hora de ayudar a la población.
"Les escribo desde nuestra parroquia de La Sagrada Familia, en Gaza, perteneciente al Patriarcado Latino de Jerusalén y que cuenta con unos doscientos católicos. El lugar es conocido por todos, pues además del complejo parroquial hay un colegio que alberga los niños, cristianos y musulmanes, como en una sola familia", afirma el sacerdote del IVE.
"Es ya conocida la tensión que se vive en la franja de Gaza desde el pasado sábado 10 de noviembre y que se ha recrudecido, especialmente a partir del miércoles 14. La situación no ha cambiado, más bien empeora con el paso de los días. El trascurso del tiempo hace que se empiece a sentir cada vez más la presión que significan los bombardeos continuos, diurnos y nocturnos".
"El estruendo ensordecedor de las bombas, la inseguridad y el miedo hacen que este pueblo padezca una tortura, no solo cruenta, sino también cruel y despiadada en lo espiritual y en lo psíquico. Baste por el ejemplo, el caso de una niña de nuestra parroquia que padece de una crisis nerviosa a causa de los bombardeos. No es ella el primer caso, es simplemente uno de tantos. Cabe recordar aquí a la niña Cristina Wadi Al Turk, cristiana muerta durante la guerra del 2008-2009, por causa de un ictus cardíaco debido al frío y el miedo!.
"El atento lector se preguntará: ¿Como está la gente? ¿Qué experimenta?... La gente está asustada, y no puede ser de otro modo. Los misiles no entienden de ética ni de moral, no diferencian entre joven o anciano, cristiano o musulmán, varón o mujer… Simplemente caen y destruyen. Cuando se escuchan los aviones y la posterior descarga de los misiles, experimentan una congoja interior muy grande y, algunos, el alivio de no haber sido alcanzado por los mismos. Y siempre la constante pregunta: “¿Hasta cuándo?”. El común de la gente no quiere otra cosa sino, simplemente, vivir sus vidas. ¡Decimos entonces: dejad, pues, a Gaza vivir en paz!".
"Nos preguntan por los cristianos que sufren. Sufren si, por ser cristianos, pero también sufren por ser palestinos. Si como palestinos padecen la injusta agresión a la par que sus hermanos musulmanes, como cristianos se resignan y se encomiendan a la divina providencia de Dios Padre, con un simple AlHamdu lil’a: ¡laus Deo! Allí se entiende esa extraordinaria fortaleza en el sufrimiento que los caracteriza y que tanto edifica".
"Y, ¿ustedes misioneros? Nosotros gracias a Dios estamos bien. Nuestra misión es estar junto a los cristianos de Gaza. Acompañarlos, llevar junto con ellos esta cruz. Así es que los llamamos por teléfono, los animamos y consolamos, al tiempo que les enseñamos el verdadero sentido del dolor cristiano, es decir, esa participación en los dolores de Cristo. Y este gesto nuestro, lo reconocen, lo valoran y lo agradecen. Incluso, lo piden: 'no se vayan'… 'entendemos que se tengan que ir, pero mejor sería que se queden con nosotros'… estas y otras muchas son las frases que nos dicen nuestros parroquianos. Y esto porque, el solo hecho de saberse acompañado en el dolor es ya un enorme alivio. Pues bien, esa es nuestra tarea".
"Sería largo, sin embargo, describir cual es la actitud interior del pastor, de los religiosos y misioneros en circunstancias como estas. En la celebración de la Santa Misa, en el silencio de la adoración eucarística, en el rezo del santo rosario, tenemos presentes a todos los que sufren. Se aprende además, a estar preparado en todo momento, a poner el corazón en las cosas del cielo, a pensar las cosas sub ratio aeternitatis. Por cada bomba que cae, una oración se eleva al Buen Dios para que acoja esas pobres almas y tenga piedad de ellas. Y reflexionamos: ¡Cuántas muertes en vano! ¡Cuántos inocentes muertos por una causa que ni conocen! ¡Cuántos huérfanos y viudas por causa de los ataques! … Pues bien, por todos y cada uno de ellos se eleva al cielo una oración".
"No somos pioneros en esto. Consolar y compadecer es oficio de la Iglesia madre, es oficio y tarea también del sacerdote. Y de entre tantos, del padre Manuel Musallam, quien fuera párroco de esta comunidad en tiempos difíciles, tiempos de guerra, y que aun hoy nos acompaña y nos enseña".
"Digno de mención y reconocimiento es el edificante ejemplo de valor y entrega total e incondicionada de las religiosas que están en nuestra parroquia, quienes pudiendo haberse ido prefieren quedarse y llevar esta cruz junto a los demás. Tres son las congregaciones de religiosas presentes en Gaza: Las Hermanas del Rosario, Las Hermanas de la Caridad y Las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matara. Sus rezos y oraciones son una bendición y Dios sabrá recompensarles tanta generosidad".
"Para finalizar, recordar lo tremendo que es una guerra. En una guerra nadie gana. Diría más bien, se pierde. Cada una de las partes deberá pagar, a modo suyo, las consecuencias de una guerra. Consecuencias de todo tipo, incluso la consecuencia de haber perdido lo más propio del hombre: “la humanidad”.
"Que Nuestro Señor Jesucristo, 'príncipe de la paz' y Dios misericordioso, proteja a este pueblo, que lo acogió en su huida a Egipto, que ilumine a sus gobernantes y lo bendiga con el don de la paz". "Nos encomendamos a vuestras oraciones, en Cristo y María Santísima".

22/11/2012

¡Desde Gaza, Tierra Santa!
Escribe el párroco latino de Gaza padre Jorge Hernández IVE
Por Nieves San Martín
ROMA, jueves, 22 noviembre 2012 (ZENIT.org).- Ayer, Benedicto XVI hizo un importante llamamiento a la paz y a la recuperación de la cordura en la Franja de Gaza. Aunque se ha logrado un alto al fuego, el acuerdo suscita desconfianza en las dos partes. El conflicto se ha saldado con unas cifras pavorosas. ¿Cuánto vale la vida de un palestino en comparación con la de un israelí? Por la historia, ya sabemos de otros casos en que la vida de un pueblo valía poco en comparación de la de otro.
Llega otra misiva desde el centro de la vorágine, el padre Jorge Hernández IVE, una congregación religiosa de origen argentino, que comparte el destino del pueblo palestino relata el inmenso dolor y la ingente tarea que aguarda a los constructores de la paz para sanar tanto odio.
“Con grandísima alegría, y no podía ser de otro modo, fue recibida la noticia del alto del fuego acordada en horas de la noche de ayer. La población salió a la calle. Inmediatamente se hicieron sentir los disparos de fiesta. Las visitas a los familiares, a los lugares destruidos, la vuelta a la propia casa, esté como esté, etc., son signos y expresión del deseo que reina en la gente de obtener paz”, relata el padre Hernández.
“Era indispensable un alto del fuego –reflexiona el párroco latino de Gaza--. La situación era terrible y al mismo tiempo horrorosamente ridícula. ¿Cómo se podrá justificar la masacre de vidas inocentes? Pensemos en la familia Al Dalu, toda una familia asesinada 'por equivocación'. Los niños muertos, los heridos, las consecuencias psicológicas que todo esto ha causado. Verdaderamente no quisiéramos estar en lugar de aquellos que deberán cargar en la conciencia, la responsabilidad de tantos crímenes”.
“Y me pregunto --añade--: ¿Quién se hará responsable de todo esto? Esta guerra ha engendrado un odio y un grado de violencia que es realmente difícil de definir. A quien ha perdido un ser querido en estos días (papá, mamá o un hijo), le tomará mucho tiempo resignarse y reponerse, y esto, en el mejor de los casos. Puesto que no sería de extrañar que desde ya decreten y decidan tomar venganza contra los causantes de todo esto. Es aquí donde se evidencia más el axioma: 'la violencia engendra violencia'. Y esto es cosa de no acabar”.
El difícil perdón
“Lo sabemos, la única solución es 'el perdón' --subraya--. Hablar de perdón en estas circunstancias podría sonar extraño, pero el perdón cristiano, supuesta la justicia, es realmente la única solución real a este conflicto, en orden a la consecución de una paz auténtica y estable. Nunca se podrá hablar de paz si no se restaura antes la justicia y tampoco habrá paz verdadera, seria e interior, si no se sanan antes las profundas heridas de los odios, rencores y deseos de venganza”.
“Inmediatamente establecido el 'alto el fuego', comenzaron las comunicaciones telefónicas con nuestros parroquianos. Es realmente edificante la actitud de esta gente: su fortaleza y resignación. Todos a una recitaban el AlHamdu lil’a!” (¡Alabado sea Dios!), que significa también '¡gracias a Dios!', y que implica una resignación total a los designios de la divina Voluntad. Es un canto de alabanza. Y ese canto de alabanza, fue la primera cosa oída después de una semana de terribles bombardeos. Realmente es edificante”.
“La misma gente me decía que esta guerra la pasaron peor que la guerra de 2009, en cuanto que allí hubo un bombardeo inicial y luego bombardeos esporádicos acompañados de disparos de armas pequeñas. En tanto que en estos días el ruido ininterrumpido de los aviones no tripulados, de los F 16, de los tanques, de los helicópteros Apache, el estremecedor ruido de los distintos tipos de misiles lanzados, y puesta en escena de nueva tecnología bélica, hizo que vivieran una situación que 'nunca la habíamos vivido así', como ellos mismos afirmaban. La presión fue mucho mayor y esto es realmente devastador”.
Sembrar esperanza en una “cárcel a cielo abierto”
“Queda ahora la reconstrucción. Hay que retomar la vida 'normal'. Allí nos encontraremos con las otras consecuencias que todo esto ocasionará. Piensen, por ejemplo, lo que será la vuelta a la escuela: ¿Qué niño tendrá la serenidad necesaria para ponerse a estudiar, después de una semana así?… No será nada fácil”.
“El 'alto el fuego' era un paso obligatorio. No quiere decir que se haya resuelto el conflicto, pero al menos permitirá a este pueblo retomar sus vidas en esta 'cárcel a cielo abierto', que es Gaza bloqueada”.
“Esperemos que esta paz sea realmente estable y duradera. Esperemos que verdaderamente haya voluntad de querer solucionar este conflicto que ha cobrado ya tantas vidas”.
“Es un deber agradecer las oraciones y el apoyo de tantas y tantas personas de todo el mundo que nos han acompañado y manifestado su cercanía en estos momentos difíciles, en particular nuestro patriarca Foad Twal, quien personalmente se preocupara por los cristianos en Gaza. De todo corazón deseamos que Dios les retribuya, a cada uno y con creces, todo lo que hacen por nosotros”.
“Un agradecimiento y reconocimiento especial merecen las religiosas que están en Gaza: Las Hermanas del Rosario de Jerusalén, las Misioneras de la Caridad y las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará. Sus rezos, oraciones y su mismo testimonio son una bendición para nuestra parroquia y Dios sabrá recompensarles tanta generosidad”.
“En estos días les pedíamos oraciones por la paz, y nuestro Señor Jesucristo, Príncipe de la Paz, nos la ha concedido. Y nos la ha concedido el día en que festejábamos la memoria de la Virgen Santísima, su Madre [el 21 de noviembre se conmemora la Presentación de la Virgen en el Templo, la popularmente conocida como Niña María]. Ya vemos cómo Dios derrama sus gracias a través de la siempre Virgen María, nuestra Señora… Cosas de la Divina Providencia, cosas de la Fe. Que su santo manto pues, bendiga y proteja Gaza”, concluye el padre Jorge.

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