LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

sábado, 13 de octubre de 2012

EL POR QUÉ DE UNOS "POEMAS DE PERSECUCIÓN Y DESTIERRO


     Hay quién se pregunta el por qué de esta selección llamada "Poemas de persecución y destierro". Muy sencillo: hay demasiados hechos que la historia politicamente correcta ha echado al saco del olvido. En Roma se llamaba damnatio memoriae y se ha practicado en todas las épocas. La poesía es la que mejor describe estos hechos olvidados: las terribles purgas de Stalin, el padecimiento de casi tres cuartos de siglo del pueblo palestino, los caídos del frente ruso, ... Todo tiene su por qué. 

     Cuando murió Lenin en 1924, Stalin persiguió a muerte a los artistas que habían logrado aquel milagro que se ha llamado la vanguardia rusa. Ana Ajmátova fue una poetisa simbolista que, como muchos, difundió sus poemas contando el horror de aquellos años, cuando centenares o miles de personas desaparecían cada noche en los negros transportes de la NKVD (la Cheka al principio y hasta ahora la KGB) camino de la Lubianka, de Lefortovo, a la tortura, al tiro en la nuca o a los gulags del norte de Siberia. Aquellos escritores cogían la máquina de escribir, ponían varias hojas con papel carbón y copiaban los poemas, los escritos... que a su vez cuando caían en manos amigas eran copiados de igual manera. Fue la primera red social: el samizdat. Si te cogían con uno en tu habitación, en el trabajo, sigificaba la muerte. Pero algunos llegaron hasta occidente, donde se difundieron. 

    En 1948 las Naciones Unidas aprobaron una resolución por la que se creaba en el mandato británico de Palestina dos estados: uno judio y otro palestino. Los judios se apoderaron de ambos territorios y fundaron el estado de Israel. Los árabes declararon varias guerras a Israel; pero su desunión, su falta de auténtico deseo de victoria, la resolución de los judios que se lo jugaban todo a vida o muerte, les hizo perder una tras otra. La más sangrante para los Palestinos fue la llamada "Guerra de los seis días", en 1967. Se perdió Gaza, Transjordania, Jerusalén este (hasta entonces en manos jordanas: el rey Husssein de Jordania tenía, entre sus títulos, el de "Protector de los Santos Lugares") y los altos del Golán (Siria). Han pasado 65 años y todo sigue peor. Nizar Kabbani, cuyos "Poemas después del Desastre" se publicaron en España en 1968, nos narró los sufrimientos del pueblo palestino de ayer como lo es el de ahora.

    Los "Cuadernos de la campaña de Rusia" de Dionisio Ridruejo nos hacen sentir lo que fue el desastre y la enorme desesperanza de los soldados de la División Azul. En 1932 José Antonio Primo de Ribera fundó Falange Española, un partido cuasifascista en un ambiente en el que la violencia era patrimonio de los socialistas, falangistas, comunistas, tradicionalistas, anarquistas y un no corto etc. Cuando el pronunciamiento militar de julio de 1936 devino en guerra civil Falange, derecha republicana, radicales, tradicionalistas formaron el bando "nacional" y comunistas, anarquistas, republicanos de izquierda el bando "republicano". Cuando acabó la guerra, Franco disolvió todos los partidos y los unifico en un "Movimiento Nacional". No fracasó porque no tuvo a nadie enfrente: los falangistas y muchos otros idealistas puros habían caído en primera línea del frente (como los auténticos comunistas o anarquistas) o fueron dejados morir como José Antonio. Habían sobrevivido los emboscados y arribistas que pasaron la guerra en Burgos y en Salamanca, en un lado, o en Madrid y Valencia en otro. 

    Los pocos falangistas de la "vieja guardia" marcharon a Rusia con la División Azul a luchar contra el comunismo: de un total de 48.000 hombres, la mayoría eran falangistas: 8.000 fallecieron en combate, 16.000 fueron heridos, 2.140 mutilados, 572 prisioneros, de los cuales solo sobrevivieron 220 que llegaron a España en 1954, un año después de la muerte de Stalin. Los soldados y milicianos del bando republicano que se expatriaron a Rusia fueron enviados - de todas las nacionalidades  soviéticos incluidos - a los gulags. Haber estado en España significaba en la Rusia de Stalin la muerte: sólo se salvaron los que vendieron a sus camaradas: Dolores Ibárruri (a) la Pasionaria; Santiago Carrillo o el general, también del Ejército Rojo, Enrique Lister. Franco ninguneó a los supervivientes divisionarios: se había deshecho de la Falange joseantoniana y con los "supervivientes" de corbata o de camisa azul de bandoleros, conformó su Nuevo Orden. Esa es la corta historia de Falange Española: 1932 a 1937 en España. De 1939 a 1954 en Rusia. Fin.

     Esto, también, como debe ser en un arco de 180 grados, es memoria histórica. Por eso se me ha ocurrido que la poesía, casi siempre, dice más que los libros gordos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario