LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

miércoles, 18 de julio de 2012

QUO USQUE TANDEM ABUTERE ... PATIENTIA NOSTRA?


Me he encontrado papeleando con el famoso discurso, la I Catilinaria, pronunciado ante el Senado de Roma el 63 a.Cr.  por el cónsul romano Marco Tulio Cicerón contra Catilina, que intentaba destruir la república romana.

Quizás los 2075 años transcurridos no estén tan lejos para que un Cicerón vuelva a salvar a la res publicae. Quizás haya de releerse y mirar en torno nuestro aquellas circunstancias aquí y con ojos de ahora.

Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra? Quam diu etiam furor iste tuus nos eludet? Quem ad finem sese effrenata iactabit audacia?

¿Hasta cuándo, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia? ¿Cuánto tiempo todavía ese furor tuyo nos burlará? ¿Hasta qué límite (tu) audacia irrefrenada se agitará? ¿Acaso nada la guardia nocturna del palatino, nada de los vigías de la ciudad, nada el temor del pueblo, nada la afluencia de todos los buenos, nada este lugar muy fortificado para reunir al senado, nada los rostros y faces de éstos te han conmovido? ¿No te das cuenta que tus planes se han descubierto? ¿No ves que tu conjuración es ya sofocada por el conocimiento de todos éstos? lo que hiciste en la noche próxima, en la anterior, ¿dónde estabas?, a los que convocaste, ¿qué decisiones tomaste?, ¿quién de nosotros crees que lo ignora? ¡Oh tiempos, oh costumbres! El Senado se da cuenta de estas cosas, el cónsul lo ve; éste sin embargo vive. ¿Vive? incluso todavía más viene al senado, se hace partícipe del consejo público, tacha y señala con sus ojos para la muerte a cada uno de nosotros. Sin embargo, nosotros, varones fuertes, creemos beneficiar a la república, si evitamos el furor y la armas de ése. Catilina, convenía ya hace tiempo que tú fueras conducido a la muerte por mandato del cónsul, que la ruina que tu maquinas contra todos nosotros ya desde hace tiempo se vuelva contra ti. ¿Acaso Publio Escipión, varón muy ilustre, pontífice máximo, mató como particular a Tiberio Graco que amenazaba ligeramente el estado de la república? ¿Y nosotros, cónsules, vamos a soportar a Catilina, que desea devastar el orbe de la tierra con la muerte e incendios? pues omito aquellas cosas demasiado antiguas, que Cayo Servilio Ahala mató con su propia mano a Espurio Melio, que era aficionado a asuntos nuevos. Existió, existió en otros tiempos en esta república una virtud, la de que los hombres valerosos atajaran al ciudadano pernicioso con suplicios más duros que al enemigo más cruel. Tenemos un decreto del Senado contra ti, Catilina, vehemente y serio; no falta a la república ni consejo ni autoridad de este orden: nosotros, nosotros, lo digo abiertamente, los cónsules somos los que faltamos.

1 comentario:

  1. Yo no sé lo que pasaba en aquel momento, lo que sí que sé es que esta situación tiene muy difícil solución, y que vamos a vivir cada vez más pobres, pagando deudas del pasado creadas con la complicidad de los retrasados mentales que hemos tenido dirigiendo nuestro país y nuestra comunidad autónoma en los últimos tiempos. Y Alemania que no tiene piedad de nosotros. Claro que, como dice mi Carlos, los alemanes estarán diciendo ahora (y con razón) "no haber gastado tanto".

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