LAS MATEMÁTICAS SON EL LENGUAJE CON QUE DIOS HA ESCRITO EL UNIVERSO - Galileo Galilei

lunes, 5 de marzo de 2018

EL TEMA DE LA VIOLACIÓN EN EL ARTE


Desde algún tiempo y debido a la insistencia  del movimiento feminista está saliendo a la luz el problema – muchas veces trágico – de los abusos sexuales; que sufren muchas personas, tanto mujeres como hombres, (no se olvide a estos) que dependen de mentes enfermizas o simplemente groseras que aprovechan sus roles de superioridad con subordinados que se ven obligados a callar por amenazas tácitas o explícitas. Estos atavismos se dan en cualquier entorno cerrado en que exista una relación jerárquica: Actividades colectivas, deportivas, ejército, empresas, universidades, colegios y un largo etc. bastante obvio.

En redactando estas líneas me ha venido a la memoria un caso narrado en la Biblia y representado en dos pinturas de sendos maestros del barroco flamenco y holandés, Pedro Pablo Rubens y Rembrandt Harmenszoon van Rijn respectivamente. Recuerdo que lo expliqué varias veces en mis clases en la universidad.

El acoso aquí no es perceptible a simple vista; pero si sabemos que escena es y si la localizamos en la Biblia, hallaremos su significado.

Hay un acoso en estas obras, sutil, pero que es claro ejemplo del abuso de preponderancia.

Ambos cuadros están basados en un hecho que nos narra la biblia (2 Samuel 11) que resumo. El famoso rey David, (autor de los literalmente bellísimos salmos de la Biblia) deseaba hacer suya a Betsabé, esposa de un general de su ejército. Contra la voluntad de ésta ya había yacido con ella y al cabo de poco tiempo quedó embarazada. Así las cosas, antes del comienzo de una batalla David instó a Urías a que fuera a despedirse de su esposa y así el niño que nacería sería atribuido a su esposo. Urías se negó ya que las costumbres militares eran sacrificarse velando, rezando, y sin estar con su familia la noche anterior al combate; le parecía deshonroso que sus soldados permanecieran en vigilia preparándose mientras que él gozaba de su hogar.

Frustrado el plan que había tramado David para que no descubriese su adulterio, puso en práctica otro plan criminal. Ordenó al general en jefe de su ejército que destinase a Urías a primera línea de combate con lo que, dando por hecho que perecería en la batalla, quedaría libre para apoderarse de Betsabé, ya viuda. Urías, cayó en la batalla y David se apresuró a obligar a Betsabé que acudiera a satisfacer sus placeres.

Hasta aquí la historia. A lo largo de siglos de pintura y grabado se ha tocado de mil formas este tema; pero siempre o como un desnudo más o con una tenue carga erótica, a veces no tanto.

Veamos cómo cada maestro que hemos nombrado trata este tema.
Betsabé en la fuente


Rubens era un famoso pintor del Flandes del s. XVII. Bajo la dominación de España, después de la dureza del Duque de Alba gozó de un periodo de paz y prosperidad bajo el gobierno de los archiduques Alberto de Austria e Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II. Rubens era un auténtico cosmopolita; diplomático, con un pasar más que abundante, recibido en los mejores salones de Amberes, favorito de Felipe IV compró grandes cantidades de obras que hoy en día permanecen el museo del Prado. Bon vivant, su clientela le desbordaba y aunque tenía un taller con muchos ayudantes – algunos pintores de no poca fama – le era difícil cumplir con sus encargos.

Sus pinturas muestran a mujeres satisfechas, rubicundas, con carnes abundantes y grandes pechos, moda de entonces, risueñas y con posturas eróticas. La que nos ocupa hoy es una de éstas. Su título es Betsabé en la fuente (también conocida como Betsabé en el baño, …recibiendo un billete, etc.) pintada por Rubens en 1654 a propósito de la historia que ya conocemos; nos muestra a Betsabé recibiendo un billete de un paje negro (entonces también, cómo no, un exotismo en los salones de Flandes) enviado por David con los propósitos que ya sabemos.

Pero la figura se muestra alegre y con desparpajo, como si no fuera con ella o como si fuera una aventura galante más. De hecho, su mirada se dirige al infinito no hacia el billete del paje.  Es sensual, de cuerpo rollizo y epidermis blanca, una de las mejores obras de Rubens.

Pero no se sitúa en el drama, sino en el festivo y galante siglo XVII de Amberes. No tiene nada que ver con el título; da igual, es un mero nombre como un número de catálogo; nos muestra, eso sí, una de las más grandes pinturas de Rubens.

Pero no es eso lo que buscamos.

Betsabé en el baño
Rembrandt es un gran maestro de la pintura del siglo XVII. Pero es lo único que le une con Rubens: el calendario. Vive en la Holanda protestante, en un ambiente austero carente de mundanidad, administrado por severos regentes de moral estricta. Rembrandt es un hombre de carácter retraído, de ética protestante. Su vida es un compendio de trágicas circunstancias: es un pintor excelente, pero como muchos no sabe vender. Hombre a contracorriente, se niega a asistir a los oficios religiosos protestantes, lo que no le granjeó simpatías precisamente. Problemas económicos, familiares con sus dos mujeres, una de ellas manirrota donde las haya, embargado por deudas. Su serie de autorretratos nos muestra con una gran honradez cómo el paso del tiempo retrata su propia ruina física y espiritual.

Las figuras que aparecen en sus muchos cuadros no son meros modelos como las de Rubens. Son personas, seres humanos con sus alegrías y sus penas – las que más. Son la obra de un genio, nos entran no por los ojos sino por el alma.

Una de esas pinturas es Betsabé en el baño, pintada en 1643. Es la misma Betsabé que ya conocemos; muestra un agotamiento físico y espiritual; Rembrandt la hace posar para una nueva creación de un trágico personaje hebreo femenino. Acentúa las reacciones interiores más que lo externo; sus grandes misterios no eran los de la teología, sino los de la humanidad.

En el cuadro de Rembrandt Betsabé sostiene en su mano la fatídica carta. Su rostro, su flácido brazo, el sometimiento mecánico a las acciones de su sirviente, todo muestra a una persona presa de unas circunstancias que se sustraen a su dominio, pero que se da cuenta del resultado final de las mismas.

Como desnudo, no sigue la tradición renacentista italiana. La revelación del cuerpo aquí, y en eso sigue la tradición nórdica, es una violación de la intimidad

Es un cuerpo desvestido antes que un cuerpo desnudo. Estamos en el preámbulo de una violación, no por resignada menos violenta, llevada a cabo por un poder absoluto.

Este cuerpo desnudo no es un tipo genérico; es el de una persona concreta, violada, herida tanto en su cuerpo como en su espíritu. 

Es la Betsabé real, tal como sería en la antiguedad


viernes, 2 de febrero de 2018

CUANDO LA MUERTE TIENE NOMBRE DE MUJER



 

Mujeres Francotiradoras

Daniel Álvarez Ibañez (armas.es) 

A pesar de lo que pudiera parecer la participación de la mujer en la guerra no es algo relativamente reciente, sino que data de mucho antes. Existen algunas referencias en textos antiguos, bien es cierto que con matices mitológicos, sobre su participación en algunas batallas, como por ejemplo el asedio de Constantinopla. No es extraño encontrar referencias de heroínas militares concretas, pero no de grupos numerosos de mujeres. Tal vez una de las s documentadas es la intervención guerrera de mujeres en Japón, las Onna-bugeisha, entre los siglos VIII y XII, donde se especializaban en el uso del arco y de una especie de alabarda denominada “naginata”.

Pero sería en la Segunda Guerra Mundial cuando  se  pondría  de  relievsu  papel como fuerza militar, especialmente en el ejército soviético, donde su participación directa en la lucha como miembros de todos los servicios y unidades ascendió al 8% del total de las fuerzas armadas. En el resto de contendientes, su participación se limitaría a un papel como reservistas o como unidades de apoyo (incluido el trabajo en fábricas de municiones).

Desde entonces y hasta ahora las mujeres se han ido integrando en las fuerzas armadas y tropas s o menos regulares, asumiendo roles de apoyo y de combate. Algunos ejemplos: el ejército estadounidense cuenta con un 14% de mujeres, son aproximadamente el 20% de los efectivos de las fuerzas eritreas o si nos referimos a grupos terroristas, como los ya extintos Tigres de Liberación del Eelam Tamil, estas llegaban participaban en aproximadamente un 33% de los efectivos totales.

En relación con nuestro artículo detirador designado”, vamos a hacer un repaso de algunas mujeres que se han distinguido por su rol como francotiradoras, desde la segunda Guerra Mundial hasta nuestros días. Durante el mismo daremos apuntes biográficos, periodos de actividad, señalaremos su arma empleada y daremos la cifra de enemigos abatidos. Aunque al ser acciones de guerra y formar parte de la propaganda entorno a la misma, deberemos ser cautelosos con respecto a las mismas. De todos es conocido como muchas veces se exageraron los logros bélicos, con la intención de motivar a las propias tropas y desmoralizar a las del enemigo.

Lyudmila Pavlichenko alias “La dama de la muerte” – Ejército Soviético (1941-1942)


La época de los grandes francotiradores y de los records del número de bajas conseguidas se produciría durante la Segunda Guerra Mundial. Sería además el periodo donde aparecerían las primeras escuelas para francotiradores, siendo las primeras de los rusos, seguidas por las alemanas. Fue en la Escuela Central de Francotiradores Femeninos de Podolsk, en las afueras de Moscú, donde los soviéticos llegarían a entrenar de 2.000 a 2.500 mujeres en esta tarea.

De todas formas es importante decir que los rusos, en mucha menor medida que los alemanes y a través de organizaciones paralelas no obligatorias, contemplaban la formación en tiro para los menores de edad. Este es el caso de Lyudmila, que fue entrenada cuando contaba con 14 años por una asociación paramilitar creada en 1927, la OSOAVIAJIM (Sociedad Voluntaria de Ayuda al Ejército, Fuerza Aérea y Naval), donde ya fue condecorada por su destreza con el rifle. Esto último la valió para ser admitida en el frente, pese a las reticencias iniciales de la oficina de reclutamiento y sin pasar por la academia de francotiradoras.

Lyudmila Pavlichenko era una estudiante ucraniana de historia en la Universidad de Kiev, siendo la mujer que actualmente posee el récord de bajas para una mujer con este rol, con la impresionante cifra de 309 muertes confirmadas. De los cuales fueron casi 100 oficiales y 36 francotiradores, algunos de los cuales fueron enviados exprofeso a matarla. Los rifles empleados para la consecución de este record serían el Mosin-Nagant de cerrojo al principio de su participación en la guerra y posteriormente el SVT-39/40, existen fotos empuñándolos indistintamente. Las tácticas de francotirador de alemanes y rusos durante la Segunda Guerra mundial eran sustancialmente diferentes. Mientras los primeros apostaban por los francotiradores en solitario, los segundos trabajaban en unidades exclusivas de ”tiradores designados”.

Al respecto de su récord hay numerosas contradicciones sobre la misma, aunque parece admitirse la cifra de 309 bajas. Se distinguiría especialmente durante la campaña de Crimea en Sebastopol, en la que en un plazo de ocho meses abatiría a 257 alemanes. Sería allí, en junio de 1942, cuando sería herida por cuarta vez por fuego de un proyectil de mortero, que había explotado cerca de la posición donde se hallaba escondida.

Es en este punto y al haberse convertido en una especie de celebridad y símbolo público, cuando los oficiales del Ejército Rojo no  estuvieron dispuestos a  arriesgarse a que la mataran. Fue partir de ese momento apartada del servicio en el frente y sacada en un submarino de Sebastopol. Posteriormente se le asignó un nuevo trabajo como un instructor de francotiradores, que no llegaría a ejercer, además de “embajador del ejército rojo”. Esta decisión supuso una suerte para ella, ya que toda su división incluído su marido, sería aniquilada por los alemanes.

Mientras trabajó como embajador, Pavlichenko viajó a los Estados Unidos y Canadá, convirtiéndose en el primer ciudadano de la Unión Soviética en ser recibido en la Casa Blanca por un presidente de los Estados Unidos, en este caso Franklin Roosevelt. Eleanor Roosvelt alabaría su figura por lo que significaba en aquella época para el avance de los derechos de la mujer. Su gesta como francotiradora y su relación con la mujer de Roosevelt, ha sido motivo de inspiración de la película “La batalla por Sebastopol (2015) dirigida por Sergey Mokritskiy.

Pavlichenko acabó graduándose en la universidad de Kiev en la carrera que había dejado inacabada. Sin embargo, no ejerció ni como historiadora, ni tampoco como instructora de tiro de precisión tras la Segunda Guerra Mundial. Trabajó en el cuartel general de la armada y, s tarde, en el comité de veteranos de guerra. Falleció en octubre de 1974.

Roza Shanina alias “El terror del este de Prusia” – Ejército Soviético (1941 1945)


Las acciones de guerra de esta estudiante de magisterio son las que están mejor documentadas, ya que a pesar de la prohibición de las autoridades soviéticas, llevaba un diario de combate donde anotaba rigurosamente su a a a en el frente. Estos diarios, tres finos cuadernos, no verían la luz hasta 20 años después de su muerte, cuando un corresponsal de guerra que los tenía en su poder los cedió al Museo Regional del Oblast de Arcangel. La motivación de Shanina para acudir a la escuela rusa de francotiradoras y después al frente, se debió a la muerte de cuatro de sus cinco hermanos en su lucha contra el invasor alemán. Este acicate fue entonces y ahora una constante, algo tan básico y primario como son los deseos de venganza personal.

Durante su periodo de servicio abatiría 59 soldados enemigos con su Mosin-Nagant, de los cuales 12 fueron francotiradores. Realizaría todo tipo de hazañas para la época, como abatir enemigos en movimiento o matarlos de dos en dos cuando estaban alineados. Además se distinguiría por su ferocidad en el combate cuerpo a cuerpo, en sus crónicas relata como quedando ella junto con 11 compañeras, viéndose rodeados por 50 alemanes, combatieron a bayoneta calada y a palazos cuando estos se abalanzaron sobre la trinchera que ocupaban. Estas gestas le valieron varios reconocimientos y medallas.

En junio de 1944 se negaría a acatar la orden que retiraba a los escuadrones de francotiradoras del frente, debido a la ofensiva soviética sobre Bielorrusia, conocida como operación  Bagration. Para ello llegaría a escribir a Stalin varias veces, siéndole concedido el permiso para hacerlo. Resulta épico su relato de cómo siendo herida en un hombro ella misma se cauterizo la herida o cómo se fugó del hospital para seguir combatiendo, algo que inmediatamente nos rememora alguna conocida película de Hollywood.

Su trágico final llegaría en enero de 1945, cuando quedando con ella cuatro efectivos de su batallón de 78, sufrió heridas provocadas por la artillería enemiga. Fue encontrada n con vida protegiendo a un soldado con su cuerpo, desgraciadamente tenía abierto en canal por efecto de la metralla y moriría al a siguiente en el hospital de campaña.

Apache Viet Cong (¿1955? 1966)


Apache era el sobrenombre que le pusieron las tropas norteamericanas, es la francotiradora de la que menos información se tiene, aunque posiblemente es la s cruel de todas ellas. Su táctica preferida era realizar múltiples disparos no mortales sobre la víctima, para que muriese desangrada en una larga agonía. Además de francotiradora realizaba sádicos interrogatorios en las proximidades de las bases norteamericanas, al resguardo de la jungla y desde la que se oían los alaridos de los marines capturados. Las armas de fuego que empleaba eran  el  conocido  rifle  Mosin-Nagant  en 7,62x54R y el subfusil MAT-49 recamara- do en 7,62x25 Tokarev por el ejército nor- vietnamita.

Otros escuadrones de la muerte del Viet Cong, que mataban a los soldados norteamericanos, eran conocidos por quitarles las botas u otros objetos. Apache sin embargo desplegaba toda una serie de técnicas de tortura muy particulares. Sus señas de identidad eran cortar sus párpados y emascularlos con un cuchillo curvo. El fin perseguido por Apache era doble, por una parte forzar el rescate del marine capturado para crear una emboscada al equipo de rescate. Por otra desarrollar una guerra psicológica contra las tropas norteamericanas desmoralizándolas. El impacto sobre las mismas era demoledor, por lo que se convirtió en un objetivo prioritario para la inteligencia norteamericana.

En noviembre de 1966 Apache capturó un marine en las proximidades de la base donde prestaba servicio el famoso francotirador Carlos Hathcock. Siguiendo su sádico protocolo aplicó al infeliz su habitual repertorio de torturas, durante a y medio lo despellejó, le rompió los dedos, le arrancó las uñas y los párpados. Este suceso se convirtió  en  algo  personal  y  prioritario para la leyenda estadounidense. Algo que reconoció posteriormente en algunas entrevistas que concedió durante su carrera.

En uno de sus habituales salidas de reconocimiento con su observador, localizaron un pelotón de francotiradores enemigos en movimiento, a una distancia de unos 700 metros. En un momento dado uno de ellos se desvió ligeramente del camino y se acuclilló para orinar, no cabía duda se trataba de Apache. Fue en ese preciso momento cuando Carlos Hathcock acabaría con la vida de la soldado de H Chí Minh, tal era la rabia del francotirador norteamericano que le descerrajaría un segundo disparo para asegurarse de su muerte, algo que se suele reconocer como un error entre los francotiradores.

Strijela o Arrow – Ejército Bosnio  (1992-1996)


Fue una joven estudiante serbia de la facultad de periodismo de la Universidad de Sarajevo, que se unió a las filas bosnias con el objetivo de luchar contra su propia etnia. Hija de un policía de la ciudad e influenciada por el hobby de su padre, había sido durante años practicante de diferentes modalidades olímpicas de tiro con la intención de representar a su país en diferentes competiciones. En 1992 su ciudad estaba asolada por francotiradores serbios que abatían civiles indiscriminadamente desde edificios y colinas próximas. Aunque también es cierto que se producía tiroteos similares contra los barrios serbios por parte de efectivos bosnios.

En 1992 concedió una entrevista a Associated Press, en la misma declararía que se unió a un grupo de 50 francotiradores comandados por un tal “Dzings”, con la intención de matar a sus iguales serbios que asolaban la ciudad. Este comandante confirmaría que el número de bajas de “Arrow se acercaba a las conseguidas por el mismo, entorno a las 67. Con respecto al arma y calibre que empleaba, no tenemos datos, pero por lo que podemos ver en la foto que se trata de un rifle de cerrojo de caza, posiblemente europeo.

Siguiendo con su propio relato, describe sus jornadas de localización de francotiradores de hasta 12 horas, desde posiciones elevadas en edificios destruidos por la guerra cerca de la tristemente famosa Avenida de los francotiradores”. Rutina que intercalaba con el ataque a nidos de ametralladoras o fuego de cobertura para el avance de unidades bosnias.

En diciembre de 1992 caería herida por una bala del 7,62x51 OTAN disparada desde la ametralladora de un tanque. El proyectil entraría por la espalda y saldría por el estómago sin tocar zonas vitales. Estando en el hospital concedería su segunda y última entrevista, donde según sus palabras se confesó una “adicta a la guerra”, aunque mostró su preocupación por la factura psicológica que esto tendría en el futuro.

Después de estas declaraciones nunca s se volvería a saber de “Arrow”. Se desconoce si sobrevivió a la guerra o su paradero actual. Algo lógico, ya que según sus propias palabras se había convertido en un criminal de guerra y traidora para los serbios, que llegaron a ofrecer una recompensa por su cabeza.

Se desconoce el número exacto de franco- tiradores serbios de Bosnia que mataron a civiles durante el sitio, así como el número de francotiradores en el lado opuesto. El asedio de Sarajevo se desarrollaría desde el 5 de abril de 1992 hasta el 29 de febrero de 1996. Durante 1.425 días, s de 11.000 personas fueron asesinadas, de las cuales alrededor de 1.500 fueron niños menores de 15 años.

Rehana Ejército Kurdo (2014-2015)


Desde que ISIS comenzó a expandir su autodenominado califato por áreas de Siria e Iraq, fueron numerosas las milicias y gru- pos armados que presentaron batalla a este entramado terrorista. Uno de estos ejérci- tos no regulares fueron las Yekineyen Parastina Jin (YPJ) o Defensas de las Mujeres. Una milicia independiente for- mada exclusivamente por féminas, mayo- ritariamente solteras, que pertenece a los al ejército kurdo o peshmergas. De acuerdo a diferentes fuentes, las milicias peshmergas han sido aprovisionadas y entrenadas por la Central de Inteligencia Americana (CIA).

En dicha milicia se distinguió una franco- tiradora conocida por el nombre de Rehana. Esta mujer se hizo conocida mun- dialmente en la defensa de la ciudad de Kobane (13 septiembre 2014 15 marzo 2015), fronteriza entre Turquía y Siria, cuando su historia fue contada por un periodista de la India desplazado al con- flicto. Su fotografía haciendo la señal de la victoria se hizo viral rápidamente y a partir de ese momento empezamos a conocer detalles de su gesta. Según informaciones de la milicia kurda, fue capaz de abatir a s de 100 terroristas islámicos durante la defensa de su ciudad con su rifle Dragunov.

Desde que se conociese su historia s de 10.000  mujereguerreras  se  unirían  al YPJ, logrando hacer retroceder al ISIS. Estas crearían el terror entre los islamistas, ya que de acuerdo a sus creencias, el ser abatido por una mujer supone acabar automáticamente en el infierno. s allá de su pertenencia al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y sus reivindicaciones territoriales, estas mujeres luchan en defensa de las que están esclavizadas por los terroristas de ISIS.

Finalizado el conflicto las noticias sobre Rehana son confusas. Durante semanas estuvo circulando una foto de esta heroína decapitada al ser capturada por los combatientes islámicos. Aunque fuentes peshmergas, desmintieron el trágico final y comentaron que se trata de un fotomontaje realizado con Photoshop. En cualquier caso, nunca s se ha vuelto a saber de ella.

Joanna Palani alias “Lady Muerte”Ejército Kurdo (2014-2015)


Sobre esta estudiante danesa de ciencias políticas y filosofía pende una recompensa de un millón de dólares por su cabeza. Francotiradora, al igual que Rehana en el YPJ, cuenta en su haber también con s de 100 terroristas islamistas abatidos con su Dragunov. De ascendencia Iraquí- kurda, nació en un campo de refugiados de Ramadi (Iraq) tras la Primera Guerra del Golfo.

Refugiada con sus padres en la Copenhague, en el o 2014, con tan solo 20 años, decidió viajar a su antiguo país para tomar las armas contra ISIS. Su moti- vación según aparecía textualmente en su Facebook: "para luchar por los derechos de las mujeres, por la democracia, por los valores europeos que aprendí como una chica danesa". Allí coincidiría con Rehana en la batalla de Kobana y ayudaría en la liberación de las niñas esclavas sexuales Yazidi.

Su notoriedad en redes sociales llegaría al conocimiento de las autoridades danesas, que la prohibirían volver a las zonas de combate a su regreso a la capital danesa en septiembre del 2015. De hecho fueron varios las semanas que pasaría en prisión por este motivo, además de la confiscación de su pasaporte. Desde entonces, vive con temor a convertirse en un objetivo terrorista en su propio país y sin posibilidad de defensa alguna. Según sus propias pala- bras: "Aquellos por quienes arriesgué mi vida, ahora están impiden mi libertad. No esperaba perder tanto por luchar por nuestra libertad y nuestra seguridad".

Anastasia Slobodyanyuk alias “Blancanieves” – Milicias Pro- rusas (2014-2017)



En la moderna guerra de Crimea, durante el asedio de Slavyansk por parte de las milicias ucranianas, se produjeron terribles escenas de sangrientos combates que han pasado desapercibidas para muchos medios de comunicación occidentales. Una de ellas impactaría sobremanera a nuestra protagonista, concretamente se trataba de la muerte de una niña de cinco años y cuyo funeral removería su conciencia. Fui a partir de ese momento cundo decidia alistarse a las milicias de autodefensa rusas pro-Putin en Donetsk. Según sus propias palabras: "Lo inaceptable no puede ser aceptado. Si no paras el mal, te vuelves malvado".

En una entrevista concedida a medios occidentales se negó a explicar el porqué de su apodo, “Blancanieves”. "No pertenezco a un cuento de hadas, soy de Crimea" declararía durante la misma, para añadir: “Ahora solo soy un buen tirador que ya no usa Kalashnikov, sino un Dragunov. Estoy haciéndolo lo mejor que puedo y sé que tendré éxito porque no hay maldad en mí".

Sus muestras de bravura, valentía y coraje fueron numerosas, así como numerosas las bajas enemigas que se cobró con su rifle, aunque se desconoce la cifra. Pero a tenor de las muestras de alegría y repercusión que tuvo su muerte, provocada por un francotirador ucraniano, no debieron ser pocas. Moriría a la edad de 26 años, solo unos meses después de la muerte de su novio el comandante rebelde Mikhail Givi Tolstykh, quien recibiría el impacto de una bomba incendiaria en el mes de febrero del pasado año.



RESUMEN

Hemos hecho un breve recorrido por las desconocidas biografías de un puñado de francotiradoras que ya son parte de la historia militar. Si algo ha quedado demostrado durante la revisión de las mismas, es que su letalidad e incluso crueldad está en plena igualdad con cualquier hombre.